domingo, 30 de mayo de 2010

Te pido respeto

Isaac Villamizar
El respeto es el puente esencial en los contactos interpersonales. Consiste en reconocer los intereses y sentimientos en una relación. El respeto no sólo se da en los vínculos individuales. Ocurre igualmente en las relaciones intergrupales y entre países y organizaciones de diversa índole. El respeto es una actitud. No consiste en los buenos modales o amabilidad. Es el reconocimiento de la persona como individuo, que necesita que se le comprenda. Básicamente, es aceptar y descifrar tal y como son los demás, aceptar y entender su forma de pensar, aunque no sea igual a la nuestra. El respeto se debe dar incluso si pensamos que el otro está equivocado. El respeto es aceptar y comprender al humilde y al engreído, al pobre y al rico, al sabio y al ignorante, porque todo ser humano merece nuestra atención, sin importar su condición. Si alguien actuó mal, debemos respetarlo e invitarle hacia el camino correcto, sin imponerlo.
Respeta al humilde pero honesto, porque sin su trabajo su vida sería una desdicha. Respeta al engreído, porque gracias a su actitud tu puedes conocer la sencillez; respeta al colérico, porque gracias a su rabia aprendes sobre la importancia de saberse controlar.
No sólo las personas merecen nuestro más profundo respeto. También las plantas, los animales, los ríos, lagos y mares, pues la creación es el regalo más grande que se nos ha dado. Ni hablar del respeto a los derechos de los demás y el respeto a las leyes. Pero, ¡qué difícil se hace! El carro que no arranca inmediatamente al cambiar el semáforo nos hace presa fácil de la intolerancia. Es que el respeto, muchas veces, se pierde desde la infancia. Pero es, precisamente, desde los comienzos cuando, poco a poco, se puede cultivar en el corazón, alimentando esta actitud con su ejercicio constante. Las tentaciones para sucumbir pueden ser muchas, pero mantengámonos firmes, que la perseverancia rendirá sus frutos.
Hay procederes diarios que nos ayudan a fortalecer el respeto. Los podemos convertir en buenos hábitos. Pronto veremos resultados maravillosos. Escucha con atención. Mira con respeto a todas las personas que se cruzan en tu camino. Dale el buen día o agradécele con sentimiento. Adopta la decisión de aprender del otro. El mundo cambia vertiginosamente y tú con él. Cada persona en tu vida es una ocasión para aprender y crecer. Colócate en los zapatos de los demás. El otro puede estar viviendo una situación difícil que tú desconoces. Trata de pensar y sentir como lo está haciendo la otra persona. Descubre su punto de vista. No seas intransigente. No desprecies y apartes a otros porque no hacen lo que tú quieres o deseas. Inyéctate de paciencia y compresión. Siempre podemos cambiar nuestra actitud o comportamiento. Nadie es más o menos que tú. Cada quien es como es. Cada uno llega a este mundo con virtudes y defectos. Estos últimos podemos resolverlos y de ellos meditar. El ejemplo es el mejor riego. Desde niños comenzamos a incorporar los valores esenciales. Enséñales a tus hijos con tu respeto hacia ellos. La próxima vez que vayas a entrar a su cuarto, tócale la puerta primero. De esa manera él tocará la tuya y ganarás su respeto. Una de los principios fundamentales de la doctrina budista es la fe en la ilimitada dignidad del ser humano, y dentro de esa tradición oriental, el diálogo puede conseguirse a través de una interacción abierta y el respeto. No en vano el Dalai Lama asegura que: “La amistad sólo puede tener lugar a través del desarrollo del respeto mutuo y dentro de un espíritu de sinceridad.”

Sin presupuesto no hay futuro

*Isaac Villamizar
En el desarrollo de cualquier país hay una tríada indisoluble. Por una parte está el Estado que, con su institucionalidad, fija políticas públicas, entre ellas las educativas, y genera condiciones favorables para un adecuado progreso. Por la otra, está el sector privado que, con sus recursos financieros y su talento humano, produce bienes y servicios, obteniendo rentabilidad económica y social. En un vértice de este vínculo está la sociedad que, con sus requerimientos, espera obtener también unos beneficios. Esta relación amerita de iniciativas conjuntas y coordinadas, en las que cada sector contribuya con sus recursos esenciales para comúnmente impulsar el avance social, económico, político y cultural de la Nación.
El Estado tiene unos fines esenciales, contemplados en el artículo 3 constitucional. Entre esos objetivos primordiales están la defensa y desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad; la construcción de una sociedad justa y amante de la paz; y la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo. Agrega este postulado de la Carta Magna que la educación es un proceso fundamental para alcanzar estos fines. Las Universidades Nacionales son parte del Estado. La Universidad es un actor primordial para la vanguardia de los adelantos patrios. Ella siempre está estrechamente conectada y preocupada por los problemas y aconteceres críticos del país. Por lo tanto, requiere del apoyo del resto del estamento público, en esa corresponsabilidad que tiene de contribuir a la subsistencia del Estado.
Un presupuesto, en su concepción básica, es un plan de carácter operativo en el cual una institución hace unas estimaciones, en términos financieros y cuantificables, de sus necesidades durante un período. Un presupuesto es un valioso instrumento que obliga a la organización a reflejar por adelantado la construcción de un futuro. En el presupuesto hay una previsión por anticipado de lo que va a ocurrir con el funcionamiento de la institución.
Si la Universidad no cuenta con los recursos presupuestarios suficientes, es difícil generar un producto académico de calidad, que es el beneficio esperado por la sociedad. Si la Universidad tiene limitaciones financieras, ello afectaría gravemente la función rectora que ella tiene en la educación, en la ciencia y en la cultura. Pero, lo más grave, si la Universidad tiene una estrechez presupuestaria, no podría aportar eficiente y efectivamente a su corresponsabilidad en los logros de los fines esenciales del Estado. Sin presupuesto universitario no se puede colaborar en el desarrollo y formación integral de la persona. Sin presupuesto universitario no se puede construir una sociedad con plena introspección de la paz. Sin presupuesto universitario no se puede fomentar el bienestar de la comunidad. Sin presupuesto universitario no se puede edificar futuro.
Como integrante de una comunidad universitaria, como natural de este lar torbesino, quiero invitar a la sociedad tachirense a tomar una causa, que debe ser también nacional. Así como el pueblo ha salido en voz unísona a defender la libertad de expresión, el no cierre de los medios, y el derecho que todos tenemos de recibir y difundir la información, exhorto a esta tierra de grandes luchadores para salir en defensa de otro derecho fundamental: el de la educación. Es el derecho que tiene el colectivo de asegurar que su Universidad siga cumpliéndole en la oferta y producción de la Educación Superior. *Consultor Jurídico de la UNET

Nulidad de la LOE

*Isaac Villamizar
He leído con específico interés y análisis jurídico la acción de nulidad por inconstitucionalidad de la Ley Orgánica de Educación. El Recurso ha sido interpuesto, el pasado 07 de Octubre, por los Rectores de la UCV, ULA, LUZ, UC, USB, UNET, UNEXPO, UCAB y la Decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas de LUZ. Han sido asistidos por un grupo de connotados juristas, encabezados por el colega Consultor Jurídico de la UCV, Dr. Manuel Rachadell, acompañado de Ex Magistrados del TSJ y de la Corte Contencioso Administrativo, así como de reconocidos abogados constitucionalistas y administrativistas. Concretamente, quiero referirme a la primera parte del documento, en donde exponen las razones de hecho y de derecho que vician el procedimiento de discusión y aprobación en la Asamblea Nacional de la LOE y que, a juicio de los demandantes, invalidan totalmente la ley. Bajo mi criterio, este capítulo, referido al Derecho Adjetivo, está sólidamente fundamentado y de su lectura se desprende un hecho público, notorio, comunicacional y reiterativo que ocurre en el actual parlamento venezolano y que, ex profeso, pretendo comentar al final de la presente columna.
¿Cuáles son los hechos? La Asamblea Nacional, en el período 2000-2005, aprobó en primera discusión el 21 de agosto de 2001, un proyecto de LOE que contenía 127 artículos. Y allí quedo archivado. En un nuevo período legislativo, el actual, intempestivamente, el 6 de agosto de 2009, la Presidenta de la Comisión de Educación presenta a la plenaria un supuesto informe de la ley, sin que tuviera las modificaciones, adiciones o supresiones derivadas de la primera discusión, en violación del artículo 208 constitucional y sin que los propios diputados de la Comisión lo conocieran. En realidad, se trataba de un nuevo proyecto de ley, con 56 artículos, sustancialmente diferente al del 2001. En este sentido, la Sala Constitucional, en jurisprudencias vinculantes del 20 de agosto de 2004 y del 18 de mayo de 2006, ha asentado que los actos de la Asamblea Nacional, en el proceso de formación de la ley, están sujetos al control de la constitucionalidad; y que cuando un procedimiento de discusión de una ley, con todos sus pasos hasta la publicación del texto en Gaceta, no culmina en un período parlamentario, ha operado un decaimiento del proceso legislativo, responsabilidad por omisión que no puede trasladarse a los legisladores del período siguiente. La vigente Ley Orgánica de Educación, en consecuencia, tuvo una sola discusión en plenaria, que se inició a las 3 pm del jueves 13 de agosto y terminó a las 2 am del viernes 14 de agosto, lo cual transgredió el artículo 207 constitucional, que ordena dos discusiones para una ley.Toda esta acumulación de vicios y de actuación grosera de la Asamblea Nacional, transgrediendo normas expresas constitucionales que regulan la formación y aprobación de una ley, revela algo que los venezolanos observamos a diario en el Hemiciclo. No es otra cosa sino el abuso de poder con el cual se vanaglorian los diputados oficialistas, que se creen infalibles y por encima de la norma suprema. Su actuación de aplanadora, sumisa al Poder Ejecutivo, y retadora a cualquier tipo de control, hace elevar al Parlamento a la categoría de las instituciones más desprestigiadas en el colectivo nacional. La pregunta obvia es: ¿Convalidará el TSJ este abuso de poder de la legislatura, al archivar este recurso de nulidad, pronunciarse sobre su inadmisibilidad o declararlo sin lugar? *Consultor Jurídico de UNET

domingo, 28 de marzo de 2010

Derecho por Internet

*Isaac Villamizar
Internet ya no sólo se usa para fines académicos, empresariales o militares. Con su proceso de expansión se ha abierto a todo el conglomerado, que le ha configurado una dinámica inimaginable. Es evidente que la sociedad ha encontrado múltiples beneficios de la conexión en red, lográndose el intercambio de bienes y servicios en un mercado globalizado, y extendiendo la cultura y educación por aulas virtuales. Pero asimismo, la comunidad cibernauta ha visto con preocupación los cada vez más frecuentes usos indebidos de los sistemas informáticos. Internet plantea numerosas interrogantes jurídicas. En un bloque está lo relativo a la regulación de los contenidos en la red; por el otro se encuentran las crecientes relaciones jurídicas que nacen en las conexiones digitales.
Hasta ahora, en el primer rubro la autorregulación y las acciones de ONGs han dado por tratar de crear un ambiente adecuado en el uso de Internet, específicamente en aspectos técnicos, visuales y comerciales. Hay que considerar que la red no sólo sirve de medio de información, como el centro de documentación más grande y completo del mundo, con acceso geográfico libre y sin jurisdicción, sino también como medio de comunicación, con los más variados formatos de expresión. Los fines nocivos y la comisión de delitos informáticos - en aras de proteger la libertad de difusión e información en Internet - hicieron pensar sobre su influencia en la dignidad humana, en la protección a la niñez de contenidos inadecuados, en la reclamación de la propiedad intelectual de trabajos difundidos en la red, y en la promoción de actividades terroristas, burlándose la seguridad nacional. Desde que nació Internet tomó camino alejado de las disposiciones jurídicas, pues su carácter informal y la preferencia de códigos de comportamiento ético no hicieron necesaria mayor regulación. Sin embargo, la creciente presencia social, cultural y económica de la red en las relaciones humanas aumentó los conflictos e insertó la sensación en los gobiernos del requerimiento de reglas especiales para regular el disperso universo de mensajes y espacios en Internet.
Tarea compleja. La red fue diseñada para que la información fluyera con libertad. Esa fue su razón de ser. La interrogante por dilucidar es a quién se le asignan responsabilidades. ¿Son responsables los intermediarios de Internet, que facilitan la transmisión y el alojamiento temporal de la información? ¿O son los suministradores y autores del contenido y material que se pone a disposición de usuarios de una comunidad virtual sin un asiento o domicilio físico establecido? He ahí el dilema. Es que la disyuntiva se nutre de los componentes filosóficos y epistemológicos del tema. Porque Internet se inserta en el gran concepto de ciberespacio y le sirve de plataforma. Internet es un fragmento de una evolución histórica- tecnológica-sociológica, en donde el ciberespacio se coloca más allá de las redes, de las conexiones, y crea unos confines para un sistema social con diferentes tipos de interacciones. En el ciberespacio la realidad tiende a esfumarse. Cuerpo, lugar, frontera, tienen existencia simulada y producen imaginarios virtuales. Es más, en el ciberespacio la interconexión y la sincronización sustituyen las dimensiones de tiempo y lugar, que transmutan a la simultaneidad, distribución fragmentada y masivo paralelismo. Entonces, si el legislador no comprende esta realidad virtual, no puede tampoco encontrar las reglas para regularla.*Abogado

domingo, 14 de marzo de 2010

Fuera de mi jurisdicción

Isaac Villamizar
En el final de la película “De Ladrón a Policía”, el actor Martin Lawrence, que hace el papel de Miles Logan, un robador de joyas, al ser descubierta su verdadera identidad, se encuentra en plena frontera entre Estados Unidos y México. La línea divisoria hace que sus compañeros policías le indiquen que no pueden detenerlo porque está fuera de jurisdicción. Y con ello, los agentes no se atreven a dar ni un paso para aprehender al rufián. Esto me hace recordar cómo la jurisdicción de los venezolanos nos ha sido violada a placer por la autoridad.
En el sentido de demarcación, la jurisdicción es el poder o la autoridad que se tiene para gobernar y, más concretamente, el territorio al que se extiende. Con esa acepción, podemos asegurar, tajantemente, que nuestra jurisdicción individual ha sido penetrada como le provoca al gobierno. Una Constitución que fue promulgada para garantizar los derechos privativos de los ciudadanos, es omitida en su respeto y más bien vulnerada de manera indómita. El Presidente de la República, quien está obligado por el artículo 232 constitucional a procurar la garantía de los derechos y libertades de los venezolanos, es el primero que invade nuestra jurisdicción. Nuestro espacio de armonía, de tranquilidad y de dominio personal y familiar, lo irrumpe con sus acciones, causándonos un gran desasosiego permanente. Lo primero es tratar de imponernos una ideología comunista añosa y periclitada, que no está en consonancia con el auténtico sentir y requerimiento de la nación. Luego, quiere encadenarnos a sus fofas peroratas, intentando meternos su vocinglería e imagen a nuestras pantallas y receptores de radio, a como dé lugar, incluso, a costa de la eliminación de medios no sumisos. También quiere disponer a su antojo de nuestros bienes particulares, al demarcar con su vista y orden expropiatoria, cual Real Cédula, los bienes públicos, usurpándonos la esfera privada de nuestro patrimonio.
Si hablamos de la Asamblea Nacional, ésta ha sido la gradería para aplaudir tales desmanes, legislando inconstitucional e ilegalmente, para darle supuestos visos de legitimidad a tanto desafuero. Capítulo deplorable aparte en este exceso institucional merecen el Poder Judicial y el Ministerio Público, que han trastocado la exégesis, para convertirse en instrumento de ataque y persecución a la disidencia y para infligir lesión mortal, “en nombre de la República y por autoridad de la ley”, a los derechos constitucionales de libertad personal, respeto a la integridad física, psíquica y moral, inviolabilidad de las comunicaciones, debido proceso y derecho a la defensa, libre tránsito, libre expresión de pensamiento, comunicación plural, vida privada e intimidad, y manifestación pacífica.
En conclusión, este régimen ha cometido las tropelías más grandes en el traspaso de límites de nuestros derechos personalísimos. Pero llegará el momento – como siempre se ha dado en la oportunidad histórica mundial - de rescatar el fuero personal, la quietud para nuestra morada y dominio de los pensamientos, derechos e intereses propios y familiares. Será cuando le podamos asegurar al imperio del abuso: “Estas fuera de mi jurisdicción”.

¿Un nuevo Génesis?

Isaac Villamizar
Quizá sea la pregunta más intrigante que se haya hecho el ser humano en todas las épocas. Quizá sea el mayor misterio aún no develado definitivamente. En todo caso, la interrogante siempre aparece desde la perspectiva que se vive en el momento de plantearla. Tal vez por eso hayan surgido tantas teorías y posiciones filosóficas y cosmológicas para responder a esta incógnita: ¿Cómo se originó el Universo? O para hacerla de otra forma: ¿De dónde viene el mundo?
¿Qué había antes del principio? ¿Una nada vacía y silenciosa? ¿Una confusión de tinieblas que cubrían el haz del abismo? ¿Una extensión sin límites aproximada a la idea del infinito? La antigua versión bíblica del Génesis comenzaba en el versículo quinto del capítulo segundo. Allí no se sabe cómo fueron creados el cielo y la tierra. Dios es un alfarero que moldea la arcilla para crear al hombre y lo sitúa en un jardín. ¿Pero de dónde vino el polvo? Queda la angustia y la imprecisión. En el primer capítulo del Génesis –algunos lo atribuyen posterior al segundo – Dios, levantado sobre un mundo oscuro, confuso, de tinieblas, crea el cielo, la tierra y la luz. La creación es una preciosa arquitectura de orden, de sentido, de propósito y de gloria. La luz, el espacio y el tiempo en siete días, fueron los grandes pilares del mundo. Esta sería, en el siglo XV aC, la visión mosaica del principio.
En la Física Cuántica el vacío era una neblina muy sutil, donde tiempo y espacio se confundían el uno con el otro, en una especie de espuma diminuta, atomizada, inquieta, que se rasga y se rehace incesantemente. En realidad, el vacío cuántico es una fluctuación, una agitación y novedad permanente, que se manifiesta como producción y aniquilación de partículas y antipartículas, una continua variación, agitada bruscamente, apareciendo y desapareciendo, agrietándose y rehaciéndose. De esos cambios del vacío se pasó a espacio y tiempo, a luz y materia, a una realidad regida, a una extensión vastísima de universo. Es más, en la teoría de la cosmología inflacionaria – el universo en expansión exponencial – el vacío pasa a ser un bullir incesante de creaciones y aniquilaciones, una cuna tempestuosa de universos. Esta es una de las visiones del siglo XX sobre los orígenes.
Pero en pleno tercer milenio, ¿qué pensamos de la fundación del cosmos? Nuestra realidad es otra, muy diferente. Vivimos en un entorno de recientes descubrimientos de antinúcleos atómicos masivos de antimateria, que modifican la tabla periódica 3D y la comprensión de los agujeros negros; de dispositivos de micro-oídos que permiten conocer los sonidos del mundo microscópico, para escuchar las células, partículas o bacterias cuando se mueven; de neurotransmisores, neurociencias y neuroingenieros que han logrado detener la actividad neuronal con estímulos lumínicos; de física de partículas o física de altas energías, donde otros universos del multiverso presentan interacciones y condiciones de vida muy diferentes a las de nuestro propio universo; de liberaciones de energías tectónicas que achican la duración del día y desplazan el eje terrestre. Entonces surge una interrogante temible. ¿Estaremos manipulando el vacío cuántico y produciendo la destrucción de nuestro actual universo? ¿Será que en el futuro otras especies biológicas de cerebro más poderoso y mente más refinada estarán escribiendo un nuevo Génesis?